lunes, 25 de febrero de 2019
lunes, 11 de febrero de 2019
Reencuentro
Hoy te vi otra vez.
Después de tres años, de creer que ya maduramos, cambiamos y lo superamos. Volví a ver esos ojos llenos de veneno y sentir el aroma a sangre saliendo de tu boca.
Yo sé que no era tu cuerpo, pero puedo jurar que eras vos.
Fue como un déjá vu, a todos los domingos de mi infancia.
Hasta tuve como primer reflejo, cuando él abrió la puerta, de salir corriendo y esconderme a llorar en el baño como solía hacer.
Ahora desde la distancia puedo distinguir más tu dolor que es casi tangente, casi tan visible como esa botella de vino.
Por fin llego el día, en el que crecí, pero mucho más importante, vos pudiste superarte.
Aunque me duela esta marca que me dejaste, y esta herida que se abre cada vez que me miro a un espejo a las tres de la mañana.
A pesar de todo, mi corazón se alegra de que hoy, el que me abra la puerta seas vos, y no él.
Después de tres años, de creer que ya maduramos, cambiamos y lo superamos. Volví a ver esos ojos llenos de veneno y sentir el aroma a sangre saliendo de tu boca.
Yo sé que no era tu cuerpo, pero puedo jurar que eras vos.
Fue como un déjá vu, a todos los domingos de mi infancia.
Hasta tuve como primer reflejo, cuando él abrió la puerta, de salir corriendo y esconderme a llorar en el baño como solía hacer.
Ahora desde la distancia puedo distinguir más tu dolor que es casi tangente, casi tan visible como esa botella de vino.
Por fin llego el día, en el que crecí, pero mucho más importante, vos pudiste superarte.
Aunque me duela esta marca que me dejaste, y esta herida que se abre cada vez que me miro a un espejo a las tres de la mañana.
A pesar de todo, mi corazón se alegra de que hoy, el que me abra la puerta seas vos, y no él.
lunes, 21 de enero de 2019
sábado, 12 de enero de 2019
Cayendo
Hoy me siento bien. No estoy triste, no tuve un mal día, no me paso nada malo.
Sin embargo yo sé que estoy en un pozo, me siento en constante caída, y más que nada sé que esta vez, estoy sola.
Es que hay una infelicidad externa con la que lucho todos los días que ya conozco, entonces me repito que el cambio está en mi mi misma, y salgo; voy a la plaza, voy al gimnasio, voy al cine, me compro maquillaje, me compro ropa, leo poesía, salgo con mis amigas, escucho música nueva, tomo mucha agua, e intento ser mi mejor versión. A esa siempre sé como vencerla, como controlarla, como alejarla de mí.
Pero este peso en el pecho, esta infelicidad interna que crece adentro, que no veo, que desconozco, que no se va. Con esta ya no sé que hacer.
Y me es tan difícil aceptar que después de veinte años, sigo sin conocerme totalmente a mí misma. Sigo sin poder solucionarme. Como me molesta cuando no soy auto suficiente.
Estoy completa, estoy sana. Todas las veces que me hice (hicieron) pedazos ya se volvieron cicatrices, cada una de mis partes está en su debido lugar. Me siento más yo que nunca.
Pero estoy gastada, y sin brillo, sin colores, sin amor a nada. Y eso es muy raro de mí.
¿Cómo se cura el alma? No logro descifrarlo, no puedo salir de este lugar oscuro en el que me metí, no sé cómo avanzar. Y eso me desespera, sentir que estoy estancada y que pierdo tiempo me enloquece.
Y miro el cielo, y miro el río, pero hoy no me llenan como lo hacían.Yo sé que ellos no fueron los que cambiaron, entonces fui yo. ¿Qué está mal?
Para que nazca una estrella,
hay una cosa que tiene que pasar:
una nebulosa tiene que colapsar.
Entonces, colapsar.
Desmoronarse.
No es tu destrucción.
Es tu nacimiento.
jueves, 13 de diciembre de 2018
Evolucionar el amor
El hombre puede hacer lo que quiera,
pero no puede querer lo que quiera.
- Arthur Schopenhauer
Otro día acá sentada, tratando de conocerme un poquito más.
Empecé a ver como la sociedad nos limita y nos condiciona con los mandatos que naturalizamos e intentamos cumplir para pasar desapercibidos. Comencé a deconstruir todo eso, analizando todas las partes, me doy cuenta de que muchas de esas cosas, van en contra de mi esencia, y quizás es por eso que a mí no me funciona. Por eso yo, y probablemente casi todos, nos sentimos tan incómodos con todo lo que nos rodea. Por eso sentimos que no pertenecemos, porque, tal vez, esa es la realidad.
Ahora me cuesta entender la monogamia, hasta me duele pensar que tengo que entregarme a ella por el resto de mi vida. ¿Cómo lo hago? Si el amor está en todas partes y en distintas formas. Yo amo a mi familia, a mis perros. Amo el arte y la naturaleza. Amo la lluvia y el té verde. ¿Cómo vas a obligarme a amarte solo a vos? Es que no me es físicamente posible. El mundo está lleno de cosas hermosas que te llenan el alma, ¿tengo que renunciar a todo eso? ¿tengo que casarme con solo una relación y una mente? Es que no puedo. Me niego rotundamente a que me digan que solo puedo amar a una persona hasta que me muera.
No va a funcionar así para mí.
Si queres, dame la mano, y vayamos a enamorarnos del mundo juntos. Vamos a amarnos, y vamos a amar a los demás. Vamos más allá de nuestro conocimiento, a descubrir lo que nos rodea, llenarnos de información y rearmarnos como personas.
Toda la vida siendo los mismos ¿no te parece un montón?
Si algo no nos gusta, renunciamos a eso y empezamos de nuevo. No es tarde para aprender a querer de otras formas, sin atarnos, sin ahogarnos, sin dejar de ser uno mismo.
Estoy cansada de que nos llenen la cabeza diciéndonos como tenemos que ser, y guiarnos al camino de una felicidad que quizás a mí no me pertenece, que la mía es por otro lado, un lado que yo sola puedo recorrer, porque nadie más entiende sobre mis pasiones y mis ambiciones.
Si vamos a romper con una parte del mandato social, podemos cuestionarlo todo y dejar de naturalizar la sumisión de aceptar las cosas como son y listo, que nos digan como hablar, como actuar, como ser feliz, como ser exitosos, que nos digan hasta como amar correctamente. Es una locura. Cada uno es, a partir de sus vivencias y no somos iguales. No pueden seguir etiquetándonos y poniéndonos en lugares a los que no pertenecemos.
Hoy quiero empezar a amar a las personas a mí manera, con lo que tengo para dar y no más que eso. Y si podes entenderme, yo voy a dejar que me quieras de la forma en que vos puedas. Que me entregues de vos solo las partes que quieras, y si no me queres dar nada, eso esta bien, porque somos de nosotros mismos y de nadie más.
Tenemos que aprender a ser verdaderamente libres, y caminar de la mano pero nunca atados.
Que cuando se termina, es porque ya no tenemos más nada que aprender del otro, que ya no estamos creciendo sino yendo para atrás. Que lo que hace especial a cada cosa es que tiene su final. Que el amor para toda la vida se expresa en distintas formas, porque si se mantiene siempre igual se va a terminar deshaciendo. Todos estamos en constante evolución y cambiando, con las relaciones es lo mismo, no puede mantenerse idéntico eternamente.
Vamos a crear nuestra propia forma de amarnos, empezando por uno mismo.
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