lunes, 27 de enero de 2020

Amor

Me despierta un rayo de sol pegándome justo en la cara. Anoche, entre risas, tu boca y las flores; me olvide de cerrar las cortinas.
Descubro tu cuerpo pegado al mio, durmiendo en sintonía con mi paz.
Veo tu cabello rubio desparramado hacia todos lados y acaricio tu mejilla suavemente como si estuvieras hecho de porcelana, con miedo a romperte, a quebrantar algo de tu perfección.
Respiras tranquilamente ajeno al caos de este mundo.
Yo pienso, que me quedaría a vivir en el lugarcito que tenes entre el cuello y los hombros.
Que suerte la mía, poder despertarme iluminada de vos.

martes, 17 de diciembre de 2019

2019


Me arden las manos pidiéndome que escriba algo.
Me quema el pecho, gritándome, que las palabras tengan tu esencia.
Yo me rio, porque mi cabeza es rídicula.
En el fondo, sé que no quiero agarrar la lapicera porque sé que tarde o temprano termina trazando tu nombre.
Me molesta, claro que me molesta mucho. Porque yo soy más que eso.
Mi arte, te pasa por encima.
Mis ideales, mis principios, mi lealtad, te dejan sin posibilidades.
Mi corazón, por su parte, solo me pide que deje de ser tan testaruda, que quiere sentir algo, lo que sea, para silenciar al dolor aunque sea un ratito.
Pero yo insisto con la idea de que la paz, al igual que la guerra, está también dentro de este cuerpo; solo tengo que encontrarla.
De las pocas cosas que me dejó este año, lo que más valoro, es la sinceridad conmigo misma. Real a lo que defiendo, ante todo y ante todos.
Entendí lo mucho que duele crecer. Duelen las raíces, las flores brotando, duelen las decisiones, duele la incertidumbre. Pero al final, logramos ver todo con una perspectiva distinta.
Muchas cosas ganan nitidez al mirarlas desde la distancia.
Seguir hacia arriba, sin perder de vista el sol pero con los pies firmes en la tierra.
Con el fin de este año, te vas. Te saco de mis textos, de mi casa, te saco de mi piel.
Solo necesito agua y luz. El resto después vemos.


Tristeza

Me despierto con la noticia que otra mujer fue asesinada hoy, por su ex novio, que tenia una perimetral.Inspiro.Difunden fotos por todas partes; otra nena que salió del colegio y no llegó a su casa. Otra chica desaparecida. Y me hace pensar ¿Dónde estás Johana Ramallo? Tu mamá te sigue buscando. El Estado es cómplice, le siguen permitiendo a los proxenetas sacarnos a las pibas.Nunca respirar me costo tanto.Las noticias dicen que una nena de once años que fue violada por su abuelo fue obligada a parir. Horas después informan que murieron los dos, ella y su bebé.Otro día en que el aborto es ilegal en Argentina.Suelto el aire y sigo, hay que seguir

martes, 26 de noviembre de 2019

Felicidad

Después de meses de levantarse a las seis de la mañana para buscar trabajo, de correr de acá para allá, de que nunca sea suficiente, de que nunca alcance. Micaela escuchó las palabras mágicas "Estas contratada"
Salió de la oficina de su futuro jefe sintiéndose completa.
Ya se imaginaba pagandole el gas a sus viejos para que por fin pudieran bañarse con agua caliente, o comprándole el danonino a Benja que siempre se lo pedía en voz baja cuando pasaban por el chino.
Por primera vez en su vida, iba a poder dormir tranquila.

lunes, 28 de octubre de 2019

Argentina habló

El pueblo volvió a elegir. Hoy sentimos que hay un poquito más de esperanza de las que había ayer.

Sé que les cuesta entendernos, ¿cómo? nos preguntan ¿cómo pueden volver a votar a esos que se robaron todo, que tienen causas judiciales, que dejaron al país peor de lo que estaba?

La verdad es que cuando uno pasa hambre, no puede darse el lujo de votar a quien pensas que es mejor persona. Votamos porque necesitamos un Estado presente y activo, necesitamos esas políticas para sentir que se puede avanzar, votamos, porque su neoliberalismo, a nosotros, nos hizo más pobres.

Te pido, solo por esta vez, que salgas de esa burbuja de comodidad y odio. Dejame contarte lo que es ir a comprar un paquete de fideos para tus hijos, que un mes te salga 35 pesos, el mes siguiente 50 y hoy lo terminas pagando 100 pesos. Así con todo.  Lo único que no aumenta, es tu sueldo. Siete mil netos al mes. Setenta paquetes de fideos.

No me hablen de no querer trabajar. Cuando están cerrando fabricas todos los días, cuando el desempleo crece exponencialmente, cuando de viatico se gasta 2000 pesos por semana.

No tienen idea.

No vieron a mi mamá llorándole al de Edenor para que no nos corte la luz, porque a ella, con su sueldo de empleada domestica no le alcanzaba para pagar. Y que encima después de eso, el gobierno decidió sacarles sus aportes para la jubilación.

Y no me hagas hablar de los jubilados, que trabajaron toda su vida para que en tan poco tiempo, le hicieran todos los recortes posibles. Y después, cuando salieron a la calle a reclamar. La policía de ese mismo Estado que los esta hambreando, salga a reprimirlos.

Los invito a caminar por las escuelas públicas del barrio, que se caen a pedazos y donde los docentes trabajan por dos pesos al mes, pero cuando hacen paro, porque la plata no les alcanza ni para comprarles fotocopias a los chicos, "es porque no quieren laburar"

Nosotros no podemos votar a ese gobierno que manda a la policía a sacar los puestitos en la calle, que reprime a los manteros. Que no solo los deja sin trabajo, también los deja sin posibilidades.

Votamos así, porque necesitamos volver a creer. No votamos por quienes son ellos, por sus nombres, por sus apellidos. Votamos porque necesitamos de políticas públicas, un Estado presente que nos escuche, que nos vea.

Nosotros somos trabajadores, somos docentes, somos jubilados, somos vendedores ambulantes, somos empleadas domesticas, somos estudiantes. Somos mayoría, y por eso elegimos.

Lo personal es político. Y la patria, es el otro. 

miércoles, 9 de octubre de 2019

II. Una carta al niño fugaz


Hay tantas cosas que me molestan de esta situación pero, sin duda, la que más me duele, es que no dependa de mí.
Si fuera mi decisión, ya estaría durmiendo entre tus brazos como si nada pasara; porque si hay algo que hago siempre, es perdonar a las personas que quiero; porque me gusta verlas crecer y aprender, mucho más de lo que valoro mi propio orgullo.
No me importaría mandar todo a la mierda, solo por un beso tuyo en este momento.
Pero la realidad es otra, mi idealización esta demasiado alejada de este mundo.
Es que sos vos, son tus acciones espantosas y tus malas decisiones que son innegables, que me golpean cada vez que me acerco, es tu violenta manera de existir de la que ya nada puedo cambiar, la que esta completamente envenenada.
Me es imposible siquiera recordarte con cariño porque la persona que decidiste ser me intoxica y me lastima con su simple presencia en mi cabeza.
Es que no puedo hacer nada al respecto porque lo que yo extraño realmente no existe más, se desintegro en un segundo, no tuve tiempo ni de asimilarlo, que ya se había ido, todo lo que construí se destruyo en un abrir y cerrar de ojos.
Ahora estoy sola acostada en mi cama extrañando a la nada misma; y ese vacío me retuerce el estomago y me da vuelta toda la cabeza.
No sé qué hacer, necesito desintoxicarme rápido, casi con la misma velocidad en la que caí en esta historia romántica que termino siendo ficción.

lunes, 9 de septiembre de 2019

Pronostico del día


Sentado en el sillón puedo escuchar como se avecina la tormenta desde la ventana. Intento concentrarme en el sonido del viento ignorando a los demás sentidos para evitar ese amargo olor a cerveza y ese fuerte dolor en la mejilla que me dejo su mano.
Mi mamá entra por la puerta, la noto empapada, por agua y por cansancio. A veces la veo llegar con una bolsa, y eso quiere decir que la señora para la cual limpia la casa, le dio algunas cosas para traer, puede ser ropa, o comida, a mí me gusta cuando son juguetes o lápices; pero hoy no era el caso, hoy llegó vacía.
Lo escucho pararse en la cocina, acercándose a nosotros aplastando el piso con cada paso, y trayéndose encima todas esas nubes negras que me aterran.
Empiezan los gritos, los truenos la sacuden, a mí me hacen sentir diminuto. Que no son horas para llegar le dice, que con quién estaba, que siempre hacía lo mismo. No sé por qué mi mamá no le responde, seguro estaba con doña Antonia ayudándola a terminar con algunas costuras, yo lo sé porque a veces la acompaño y hasta me piden a mí que les enhebre las agujas.
Pero ella, nada, no abría la boca. Aunque igual iba a ser difícil escucharla con todo ese ruido que hacia la tormenta dentro de casa.
Él la agarra, yo corro a mi cuarto. Odio ver cuando le caen los rayos encima, llegan con tanto odio y tanta fuerza, que le dejan marcas en la piel y sombras en la mirada.
Me tapo con las sabanas pero pareciera que el frío ya es parte de mi cuerpo. Pienso en otra cosa, en que para mañana iba a mejorar, dijo el noticiero. Que el agua cae para limpiarnos había escuchado, pero a mí me parece que viene a robarme la infancia, porque no me deja salir a jugar.
Mi mamá se acuesta al lado mío y me abraza.
Yo me pregunto, cómo es que dicen que mañana va a salir el sol, si ella está acá y no puede dejar de llover.