jueves, 18 de junio de 2026

Huelga

Quedé detenida en este en este péndulo de palabras con las que me apuñalaste esta tarde y para siempre. Que mi amor no basta, no se ve, no se siente ¿no existe? Me acusas de te amos vacíos, si mis palabras no caen por su propio peso ¿Quién soy?

Estoy naufragando por tu mirada, sin instinto de supervivencia.

Si soy esa que vos decís, la que no te ama de verdad ¿Qué hago acá rasgándome las vestiduras? ¿Qué hago con esta angustia intransferible? Con tanta vida que no alcanzo.

Voy a intentar ponerlo en palabras, no en un último intento de convencerte solo para que sepas que si te veo, como nadie, como nunca.

Ese vacío que te habita y te convence de que la bondad se extinguió hace mucho tiempo, tu mirada de mártir vencido, ese corazón que tiembla dentro tu cuerpo duro al igual que tus manos sostenidas. Esa piel impenetrable que solo quiere ser acariciada hasta la muerte. Esa condena silenciosa que no te da descanso, el pasado aterrador acercándose de todos los flancos, la disciplina constante que la mantiene fuera de vista. Ese seguir sin fin, sin rumbo ni partida. Esa necesidad de cumplir, más para los demás que para vos mismo. El sacrificio como único movimiento posible, dormirse agotado como solo si de esa manera fueras merecedor del descanso. 

Ese abrazo que te falta y que no alcanzo.

Veo tu felicidad reposar en las sonrisas ajenas, tu amabilidad en el intercambio con quien tengas en frente, tu debilidad por los animales. Tu paciencia de todos los tamaños, tu determinación heroica para las situaciones necesarias.

Tu ternura traducida en cuidado, en escucha, en salvación.

Te veo, te lloro.

domingo, 3 de mayo de 2026

Sobre fábulas y promesas

 La trágica historia con este hombre, debería empezar narrando todo el daño que nos hicimos desde tiempos inmemorables -No me acuerdo que edad tenía, pero si me recuerdo llorando en el baño- aunque lo que me parece más alarmante, es aquel que nos seguimos haciendo.

De aquellas veces que le grite "Mi papá no es un borracho, así que vos no sos mi papá" ahora me pregunto quién es este hombre que vive al lado y me habla desde la ventana, porque no dejo entrar desconocidos a casa.

Ya no me encierro en el baño pero si bajo llave en mi departamento, volviendo a esa niña que fui, la misma que decidió inventar su cabaña en la boca del lobo.

¿Cuánto tiempo más? ¿Es una promesa por el resto de nuestras vidas? No acepto.

miércoles, 15 de abril de 2026

Ya tarde, como siempre

 No publico lo que escribo porque sé que ya no me lees. O como escribió Cortazár:

 A la que un día lo leerá,
ya tarde como siempre.

Quisiera saber

si renunciaste a tu trabajo,

ese que te marchitaba el alma.

Si empezaste el profesorado de letras,

que te iluminaba la mirada,

Si aprendiste a tocar un instrumento,

para saciar esas manos inquietas.

Si te acordás de mi,

de vez en cuando al escuchar la lluvia.

Quiera que sepas

que casi que estudio letras,

porque solo la imposibilidad de la palabra me encuentra.

Que no te mentí cuando prometí quererte

para el resto de mi vida

aunque sea en la ausencia,

en el silencio del país que amamos.

De la única manera que puedo acompañarte,

en estas noches de nostalgia irremediable.